María Martínez Murciego
Del tatami a la gestión deportiva, siempre en equipo.
El tatami fue mi primera escuela: ahí aprendí que a un judoca lo define volver a ponerse de pie, con disciplina, respeto y trabajo. Con los años, la vocación de enseñar se convirtió también en servicio desde la gestión deportiva. Hoy trabajo en equipo, y confían en nosotros porque cumplimos. Lo que logramos es mérito de los deportistas, de los entrenadores, de las familias y de toda la gente que camina con nosotros. Todos, desde roles distintos, trabajamos por lo mismo: ver crecer el deporte peruano y a nuestra gente.
“El verdadero oro del judo peruano es haberse levantado.”
“Pasamos de pedir oportunidades a ofrecer garantías.”
“Las metas se alcanzan con pasión, disciplina y amor por lo que uno hace.”
Una gestión en cifras
Mi raíz será siempre el tatami.
Mi camino en el deporte empezó enseñando, y la vocación de sensei sigue viva en todo lo que hago. Fui entrenadora nacional del Perú hasta los Juegos de Tokio y jefa de la Unidad Técnica de la federación, y lo que más me llena es acompañar a nuestros judocas en cada etapa de su formación. De mi maestro, José Antonio Terán, aprendí que el judo se transmite con el ejemplo, dentro y fuera del tatami.
Nací en España y el judo me trajo al Perú en 2012; con los años, este país se convirtió en mi hogar por decisión y por amor. En diciembre de 2022, la Real Federación Española de Judo me otorgó el 7.º Dan y me convertí en la primera peruana en alcanzarlo. Lo recibí con gratitud y lo dediqué al Perú, a mi familia y a quienes me acompañan en este camino.

Juntos hicimos del Perú una referencia del judo en la región.
En enero de 2021 asumí la presidencia de la Federación Deportiva Peruana de Judo, la primera mujer en hacerlo, y para el periodo 2025 a 2028 la federación me renovó la confianza por unanimidad. Desde el primer día nos propusimos planificar a largo plazo, ordenar los procesos y hacer del cumplimiento nuestra manera de trabajar.
Ese trabajo dio frutos: hoy el mundo del judo confía en el Perú, y esa credibilidad abre puertas a nuestros deportistas. Nuestra meta es que ese crecimiento llegue a cada región del país, para que quien entrena lejos de Lima tenga las mismas condiciones de élite, porque el talento está en todo el Perú.

Los hitos.
Con voz peruana en el deporte olímpico y continental.
Bajo esta gestión, y gracias a un gran equipo, el Perú albergó por primera vez un campeonato mundial de judo, el Mundial de Cadetes Lima 2024, con cerca de 500 judocas de 51 países; y en 2026 recibimos el IJF Grand Prix Lima, el evento de judo de mayor jerarquía disputado en nuestro país. En paralelo tengo el honor de servir como Secretaria General del Comité Olímpico Peruano y como Directora de Desarrollo de la Confederación Sudamericana de Judo, sumando una voz peruana al crecimiento del deporte en la región y en el mundo.
Que crezcan como grandes deportistas y como buenos ciudadanos.
Sueño con una formación integral: chicas y chicos disciplinados sobre el tatami y buenos ciudadanos fuera de él, que cuiden sus estudios y su conducta. Quiero que esa oportunidad exista en todo el país y que la próxima generación, camino a Los Ángeles 2028, crezca con esa pasión, disciplina y amor por lo que hace. Este camino lo construimos entre todos, y apenas empieza.
Construyamos juntos el deporte que soñamos.
Si compartes esta pasión por el deporte, me encantará escucharte. Para temas institucionales, la Federación Deportiva Peruana de Judo es siempre la mejor puerta de entrada; desde ahí construimos alianzas, apoyamos a nuestros deportistas y llevamos el judo a más lugares del Perú.